Girona es una ciudad que enamora por su casco antiguo, el barrio judío, las casas coloridas del río Onyar, los espacios naturales del Ter y del parque de la Devesa, los museos y la gran oferta astronómica, entre la cual destaca por encima de todo El Celler de Can Roca, considerado uno de los mejores restaurantes del mundo.

     A poca distancia de Girona encontramos atractivos turísticos de primera calidad: el Museo Dalí en Figueres, las mejores playas de la Costa Brava, los pueblos medievales más bonitos del Empordà, el lago de Banyoles, los volcanes de la Garrotxa, la Fageda d’en Jordà y muchos más rincones que seguro que os van a enamorar. Está a sólo una hora de Barcelona, a una hora y media de las pistas de esquí de los Pirineos y a poco más de media hora de la frontera con Francia.